Por las buenas o por las malas... tú decides el camino


Todos tenemos un objetivo en esta vida, un punto al que tenemos que llegar y llegaremos de una forma u otra. Podemos hacer el viaje plácidamente en linea recta o podemos darnos un par de vueltas por el miedo, el dolor y el sufrimiento, pero de todas formas llegaremos a nuestro destino.


Ese camino lo forjamos a base de decisiones, que ninguna será buena o mala. Hay algunas experiencias en la vida que nos enseñaran a que ese no era e camino fácil, pero saldremos fortalecidos y más sabios, por lo que al final habrá sido positivo para nosotros. Tenemos que aprender una serie de cosas en este viaje y las aprenderemos.... ¡ya te digo que las aprenderemos! El 80 % de las terapias que doy tienen como base las relaciones personales y cuando hablo con mis pacientes, o cuando observo a la gente que me rodea, me doy cuenta que le dan más importancia a las cosas negativas que les pasan en la vida que a las buenas. Lo bueno es lo normal, lo dan por hecho. ¿Por que nos afecta más cuando alguien no nos trata como queremos, cuando hay un montón de gente a diario que te demuestra lo importante y especial que eres? No dediques ni un segundo al drama, no des cabida para el resentimiento y la frustración. Dedica tu vida y energía a la gente que te quiere, a los que te hacen sentir alegría, a los que te hacen reír a carcajadas y a los que están. No le debes dar importancia a los que no están en un momento determinado, porque seguro que tienen algo mas importante para ellos entre manos, y así hay que aceptarlo.


Están haciendo uso de su libre albedrío. Tenemos que respetar su viaje y velocidad, aunque haya cosas en su camino que les entretengan... y si estás en su camino, llegarán de una manera o de otra, pero llegarán. Así que no pierdas tu energía desesperándote porque no llegan, ¡¡están de camino!!


Haz tiempo disfrutando de los que tienes alrededor, de los que están en ese momento, ya que están ahí por algo... todos tienen algo que enseñarnos así que si estás mirando siempre al horizonte, no verás lo que tienes delante y no estarás haciendo lo que tienes que hacer. No estarás yendo en tu linea recta... Así que camina despacio viendo bien por donde pisas. Segur@ de dónde pones tus pies, disfrutando de las cosas del camino. Ríete con tus compañeros de viaje, recuerda cada momento, disfruta del viaje, aprende de los contratiempos, porque tu destino final esta ahí sin moverse, esperando a que por las buenas o por las malas llegues a él. Así que elige ¡Yo desde luego lo tengo claro!